Fallando rápido y aprendiendo rápido

En el corazón de cada startup y cada nuevo producto en una compañía establecida, existe esa es "una gran idea" que alguien cree que el mercado necesita. Pero no todas las grandes ideas son realmente tan buenas. Algunas veces, una idea necesita algunos pequeños cambios para hacerse grande; otras veces, es inútil. El problema es que en las primeras etapas, es difícil distinguir las buenas ideas de las no tan buenas.

El objetivo de cada equipo es ofrecer funciones de alta calidad, esa gran idea que los clientes adoran, y hacerlo rápido. Una técnica para cumplir este objetivo es cambiar rápidamente de rumbo cuando algo no está funcionando en lugar de continuar por el camino equivocado. Esta técnica se conoce como falla rápida.

Cuando desarrolla aplicaciones, la realidad financiera es que tiene una cantidad limitada de tiempo y dinero para tener una idea correcta. Cuanto más tiempo le tome darse cuenta de que una idea no es la ganadora, más recursos desperdiciará. Por el contrario, cuanto más rápido pueda verificar que una idea es excelente, más rápido podrá obtener más inversión para hacer realidad la idea.

La clave para fallar rápido es desarrollar lo suficiente de su idea para determinar si es útil para los clientes. Puede hacer que los clientes validen la función con la menor inversión posible, lo que reduce el riesgo comercial. Si a un cliente no le gusta la nueva función, puede averiguarlo antes de invertir más tiempo o recursos en el desarrollo de la función, y pasar a la siguiente idea. El fracaso rápido requiere una cultura en la que el equipo tenga la libertad de fallar, pero puede aprender algo de cada falla que ayude al equipo a tener éxito más rápido la próxima vez.

Fallo rápido: un ejemplo práctico

Imagínese en un curso de alfarería para principiantes de 10 semanas. El instructor dice que la mitad de los estudiantes pasarán las 10 semanas completas trabajando en una olla de barro. Para esos estudiantes, la calificación general del curso se basa en la calidad de esa única olla. La otra mitad de los estudiantes hará tantas ollas como sea posible; sus calificaciones se basan en la calidad de las ollas que crean.

Al final de las 10 semanas, se trae a un experto independiente para ver qué macetas son las mejores. ¿Qué mitad de la clase probablemente tendrá la mejor olla? El grupo de "prueba y error" tendrá una olla mejor, muchos mejor de hecho. Debido a que este grupo de estudiantes tuvo que probar diferentes ideas y técnicas, pudieron encontrar más rápidamente las ideas que funcionaban y luego utilizar esas ideas para producir resultados sorprendentes.'

Cómo fallar rápido

Puede fallar rápido y aprender rápido de muchas maneras. Durante la fase de taller de un proyecto donde el equipo y las partes interesadas definen las características de la aplicación y el mínimo producto viable (MVP), los equipos deben exigir que los participantes exploren ideas "locas" para ver si los elementos de esas ideas pueden conducir a buenos caminos. De esta manera, los equipos pueden separar las buenas ideas de las otras rápidamente.

En un proceso de desarrollo impulsado por hipótesis, el diseño, el desarrollo y el negocio de todo el equipo identifican las suposiciones más arriesgadas que sustentan una idea y crean experimentos para probarla rápidamente. Si la idea se basa en suposiciones erróneas, falla rápidamente. Luego, el equipo puede pivotar según sea necesario y evitar desperdiciar sus recursos limitados.

via Rick Goldberg - IBM, User Experience Design Lead