Innovación en Latinoamérica: Linda Franco

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Una chaqueta futurista que convierte tu cuerpo entero en una interfaz para aplicaciones móviles y de realidad virtual

Una experiencia fuera del cuerpo es la sensación de que la mente está separada del cuerpo. Sucede debido a factores psicológicos y neurológicos tales como trauma cerebral, privación sensorial y el consumo de drogas alucinógenas. Sin embargo, la realidad virtual también ofrece una experiencia similar, transportando la mente a escenarios que solo existen en el terreno digital mientras el cuerpo permanece anclado al mundo físico. Esta habilidad permite experiencias fascinantes como transformarse en una vaca en el camino al matadero, lo que puede aumentar la empatía con el mundo animal. Sin embargo, también representa uno de los principales problemas que enfrenta la adopción de tecnología, ya que la disociación virtual entre el cuerpo y la mente a menudo se asocia con mareos y vómitos.

Algunas estrategias para resolver este problema incluyen diales que regulan el nivel de intensidad de la experiencia virtual de acuerdo con la tolerancia del usuario. Sin embargo, la joven Linda Franco propone un enfoque opuesto: en lugar de reducir la intensidad, propone aumentar la conexión del cuerpo con el entorno virtual para minimizar la sensación de separación. Para hacer esto, la tecnología portátil se utiliza para registrar y transmitir información sobre los movimientos del cuerpo, mientras que al mismo tiempo proporciona retroalimentación física para aumentar la unión entre el cuerpo y la mente. 

A través de su empresa, Machina, Franco ha creado OBE (Out of Body Experience), una chaqueta con sensores, que ha sido diseñada más como una prenda de vestir que como un dispositivo periférico. La idea es que su atractivo diseño y portabilidad hará que los consumidores quieran usarlo todo el tiempo, y no solo lo tengan en casa como si fuera otro controlador de la consola de juegos. Los acelerómetros, textiles piezoeléctricos y la red de motores de vibración se pueden programar para usar más allá de la realidad virtual. "Las posibilidades son infinitas", dice Franco.

La realidad virtual no es el único foco de Machina. La compañía, que se inició en 2012, se hizo conocida por otro de sus productos en 2014, la chaqueta MIDI, que permite la creación de música utilizando sensores que captan los movimientos del cuerpo. Para llegar a este producto, Franco recuerda que tuvo que empezar por "comprender completamente la forma en que se usa la tecnología y combinar eso con una comprensión profunda de la industria de la moda". La chaqueta MIDI se incluyó en la selección de la tecnología wearable más bella de la revista Wired por su diseño bien pensado.

Ahora la compañía de Franco ha ido un paso más allá y utiliza la tecnología perfeccionada desarrollada para esta chaqueta, para aplicaciones más amplias, desde realidad virtual, videojuegos, drones piloteados en el cuerpo, hasta deportes potenciales y propósitos de salud. En el caso de OBE, Machina ofrece un kit a los desarrolladores de software para darles la posibilidad de crear nuevos usos para su prenda. Hasta la fecha, hay dos universidades que están colaborando con Machina para que sus estudiantes puedan aprender cómo desarrollar nuevas aplicaciones.

via MIT Technology Review