Innovación en Latinoamérica: Iván Páez

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Su aplicación atrae a usuarios, gobiernos y empresas para hacer de las bicicletas el modo principal de transporte urbano

En 2015, Copenhague (Dinamarca) superó a Amsterdam (Holanda) como la ciudad más amigable para la bicicleta en el mundo, según el índice bianual publicado por una firma consultora especializada. El derrocamiento de la capital holandesa por parte de la capital danesa pone de relieve una realidad particular: "cualquier ciudad puede transformarse incentivando el uso de una bicicleta", dice Iván Páez de Chile, fundador de Kappo Bike. Con esta iniciativa, este joven chileno busca hacer de las ciudades un lugar más agradable para vivir y navegar. 

Un año viviendo en Dinamarca fue suficiente para llevar a Páez a soñar con que cada ciudad sea tan segura para ciclistas como Copenhague. Según este joven visionario, para que esto sea una realidad, tendremos que invertir el círculo vicioso del uso de la bicicleta. La gente no se siente segura al usar una bicicleta como medio de transporte en las ciudades, pero "un mayor uso significa una mayor visibilidad y una mayor visibilidad conduce a una mayor seguridad", explica. Para lograr esto, Páez ha diseñado Kappo Bike para tomar medidas en tres frentes diferentes.

Por un lado, Kappo es un juego que tiene como objetivo motivar a los usuarios a optar por una bicicleta como su modo de transporte diario. En los países occidentales, casi todo el mundo sabe cómo andar en bicicleta y ha tenido uno en algún momento u otro. Pero "una de cada tres personas rara vez usa su bicicleta", señala Páez. Hoy, estas mismas personas tienen teléfonos inteligentes, y muchos de ellos pasan varias horas al día jugando juegos como Candy Crush. Entonces, ¿por qué no usar la tecnología para influir en el comportamiento?

Kappo, como juego, es único porque para avanzar, la aplicación debe registrar un viaje urbano hecho en bicicleta. Actualmente, la aplicación cuenta con más de 50,000 usuarios que realizan al menos dos viajes por semana, en más de 200 ciudades en 50 países.

Pero los datos generados durante los viajes de los usuarios no solo sirven para alimentar el juego: Kappo también reúne y analiza esta información. El objetivo de estos datos es el diseño y la geolocalización de ciclovías ("rutas para ciclistas"), "que a menudo son muy diferentes a la forma en que los ciclistas realmente navegan por la ciudad", destaca Páez. Los datos agregados de Kappo han demostrado ser muy útiles para generar mapas de actividades, descubrir las rutas preferidas por los ciclistas y si éstas coinciden con las infraestructuras viales creadas específicamente para este modo de transporte e indicar la conveniencia de crear nuevas infraestructuras en determinados lugares. "Cuando se incluye a los ciudadanos en el planeamiento urbano, se vuelve inteligente, se adapta a las necesidades de las personas", agrega. Kappo ha firmado acuerdos de colaboración con varias ciudades (dos de las cuales se encuentran en Dinamarca) con el fin de utilizar estos datos para mejorar las infraestructuras de las carreteras. "Si hay una demanda social, los gobiernos asignarán fondos a la infraestructura", afirma Páez. Con Kappo, estos fondos se pueden canalizar hacia infraestructuras de las que los ciclistas realmente se beneficiarán.

Después de crear conciencia entre los usuarios y las administraciones públicas, el tercer vector de Kappo se dirige a las empresas, que a menudo desaprueban las bicicletas como el principal modo de transporte de sus empleados. "Incluso si el usuario está motivado y el gobierno proporciona las infraestructuras [necesarias], las empresas algunas veces desaconsejan activamente [el uso de bicicletas]", destaca el joven chileno. Entonces Páez lanza a las empresas la idea de que incentivar esta actividad es una inversión, no un riesgo, ya que contribuye al bienestar de sus empleados y puede verse como una actividad socialmente responsable. Por lo tanto, Kappo también sirve como una plataforma donde las empresas compiten para lograr el mayor nivel de motivación entre sus empleados para usar sus bicicletas al trabajo mediante el uso de la aplicación. 200 empresas participaron en la competencia más reciente, lanzada en la región central de Chile.

via MIT Technology Review