Drones que esquivan obstáculos sin guía

Una startup llamada Skydio está lanzando el primer dron capaz de imprimir visualmente sobre una persona, y luego seguirlo mientras navega hábilmente alrededor de árboles, torres de alta tensión y otros obstáculos al mismo tiempo que graba videos. En otras palabras, tu propio paparazzi robótico y aerotransportado.

El nuevo dron, llamado R1, se comercializará como una forma sencilla de capturar acciones como andar en bicicleta, esquiar o practicar rafting en video de alta calidad. Pero Adam Bry, fundador y CEO de Skydio, dice que su compañía está pensando en cómo se podría usar para inspeccionar los techos en busca de daños y patrullar las propiedades.
Los vehículos aéreos ya están siendo utilizados para inspeccionar edificios, realizar patrullas de seguridad y contar el inventario dentro de los almacenes. Pero para navegar en un entorno complejo y desconocido, un dron normalmente necesita ser controlado por un piloto experto en el terreno, o bien su entorno debe ser mapeado con gran detalle.

El dron R1 usa aprendizaje profundo (deep learning) para reconocer a una persona. Emplea métodos convencionales de mapeo y navegación, junto con un enfoque matemático para la planificación de rutas en el que Bry ha estado trabajando desde su época de estudiante en el MIT. Uno de sus proyectos consistía en enseñar a un avión con una envergadura de dos pies a volar a través de un garaje ocupado sin chocar.

Los drones autónomos son más difíciles de perfeccionar que los automóviles sin conductor. El mapeo del entorno y la planificación de una ruta se debe hacer en tres dimensiones en lugar de en dos, y los drones generalmente no pueden transportar mucha potencia informática. Pero navegar en un mundo físico ocupado es un desafío fundamental para las máquinas de muchos tipos, por lo que los avances en el control de drones podrían ser útiles para la inteligencia artificial de manera más amplia.

Investigadores del MIT anunciaron recientemente otra técnica que podría mejorar aún más la agilidad de los drones. Un grupo dirigido por Russ Tedrake, profesor del Laboratorio de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial del MIT (CSAIL), publicó un documento que muestra cómo una cierta comprensión de la incertidumbre puede ayudar a un dron a navegar a través de un entorno complejo incluso a gran velocidad. Abrazar la incertidumbre es una idea que podría tener amplias implicaciones en la IA.

El R1, que cuesta $ 2,499, cuenta con 13 cámaras para capturar su entorno, y un chipset compacto para aplicaciones de IA llamado Jetson TX1, diseñado por Nvidia. El dron utiliza una pila de software y hardware que la compañía llama Skydio Autonomy Engine.

via Skydio